viernes, 15 de abril de 2011

La calma




Después del último gemido
        ahogado en el sudor
                    de tu cuello de intemperie

tras la expulsión a que sometes
al hombre de sí mismo
        desgarrada caída
              inclemente vórtice de arrobamiento
al cual nos rescatamos como náufragos pasivos

                    apurados en el vaho que aún flota
entre dos cuerpos
        cautivos de su sed y su lujuria
no dejas escapar mis manos
                    no me abandono al sopor traicionero
                                no quiero perderme la calma
de tus ojos

aún no he soltado del todo las bridas del placer
        y tu boca permanece tan abierta




(Foto. Michael Ackerman)

16 comentarios:

emmagunst dijo...

guauuu! pleno éxtasis amoroso (extraño eso)

desnudamentehumana dijo...

si aún no soltaste del todo las bridas del placer y su boca permanece aún tan abierta, puede que no fuera el último gemido sino sólo una calma temporal.

"no quiero perderme la calma de tus ojos" uhh que intenso ese encuentro con los ojos...

Curiyú dijo...

Impresionante, pulsión de lo salvaje y la calma.

loba dijo...

Extraño...¿cuál, Emma?

loba dijo...

Buscar la calma en unos ojos en ese instante puede ser la muerte, Desnudamentehumana. Pero se da.

loba dijo...

Tal vez, Curiyú, no hay lo primero sin lo segundo. Aunque la calma, como bien señala la comentarista anterior, sea en ocasiones solamente una calma chica (en términos marineros)

José Antonio del Pozo dijo...

"... no dejas escapar mis manos..."
maravilloso, sólo por este verso habría que peregrinar a tu blog. Enhorabuena.
Saludos blogueros

jinquer dijo...

no quiero perderme la calma de tus ojos
tambien
quiero perderme en la calma de tus ojos.
Diciendo lo contrario se dice lo mismo.
sorpresas te da la vida.

b7s

loba dijo...

José Antonio. Gracias por pasarte, y por tu opinión, pero ya sabes que las palabras nacen de las sensaciones...y de los aullidos.

Saludos.

loba dijo...

Hola, Jinquer. ¿De verdad crees que dicen lo mismo ambas frases? La primera es más receptiva, expectante, quietista. La que tú señalas es más entregada, ofensiva, ocupadora.

Lo percibo así. Pero sí, siempre sorpresas.

Un abrazo.

Nueva Luna dijo...

Aullidos, loba, qué aullidos perfectos, de placer infinito, de infinitos besos, de miradas y de goce que nunca sabremos si fue el último y qué bueno que nos que de la gana...

NELL SANTOS dijo...

Una descripción hermosa del amor entre los amantes.Calma que no alivia...

Abrazo!

Alyebard dijo...

Muy bueno Loba, me ha gustado mucho.

loba dijo...

Lunanueva. Releo tu frase de frases, se entrelazan y un final tan abierto y contundenete, tan sincero...Has ahogado el comentario, nada tengo que añadir.

loba dijo...

Nell, me haces pensar. ¿De verdad crees que esa calma no alivia? Y yo que más bien creía que no sacia... Un abrazo.

loba dijo...

Alyebard, me alegro.