domingo, 10 de abril de 2011

Aprendizaje




Su cuerpo habla
una lengua que enseña a balbucear al mío
y no sabe luego
hacerlo callar




(Foto. Antoine D’Agata)

14 comentarios:

desnudamentehumana dijo...

No sabe? tal vez no quiera.

Beso

loba dijo...

Tal vez, es lo que tienen las enseñanzas y los aprendizajes: acceder y dejar abierta la puerta , acaso para siempre...

Almudena Vega dijo...

También la locura es abridora de puertas...

NELL SANTOS dijo...

Sí, el cuerpo habla!
Y a veces no es facil Hacerlo callar ...
pero no imposible...

Abrazo!!!!!

lobamarino dijo...

Pues entonces que no calle, y que siga la fiesta.O hay algo mejor que hacer?

loba dijo...

La locura, Almudena, entreabre, abre y cierra puertas. Puede hacer todo. Pero, ¿qué puerta abrimos para que entre la locura dentro de nosotros?

loba dijo...

Nell...el cuerpo, sospecho, es lo más hablador que existe. Sólo hay que pararse y escucharlo. ¿Hay que hacerlo callar?

Un abrazo.

loba dijo...

Lobamarino, sí: aprender, aprender...

Raticulina dijo...

A veces se traspasan umbrales de los que no puedes volver.

Todo es elegante en este post, hasta el nombre del fotógrafo.

loba dijo...

Cierto, Raticulina. Cierto. Imposible volver, impensable el retorno.

Oh, me gusta que valores el post. Uno no piensa a priori en elegancias, piensa en significados y en la pasión del significante.

Almudena Vega dijo...

No sé que abrimos, pero hablar, balbucear, empezar el lenguaje es lo culpable...

loba dijo...

La caja de los truenos vital, Almudena...

Ana Muela Sopeña dijo...

Intensos tus versos. En sólo unas palabras contenido un mundo entero. Me gusta porque es voraz y al mismo tiempo reflexivo.

Te dejo un abrazo
Ana

loba dijo...

La lucha por las palabras, para que arropen sensaciones y sentimientos.

Gracias, un abrazo.