domingo, 27 de febrero de 2011

Metamórfico




Mi fantasma te acariciaba
con dedos rugosos de saurio
te lamía con las dos lenguas
y en la turbación no advertías
que las escamas
se iban desprendiendo de tu piel
hasta dejar al descubierto el abrigo
de tu última hibernación




(Foto. Michael Ackerman)

2 comentarios:

Carmen Troncoso dijo...

Guau! que buen poema, saludos desde Chile.

loba dijo...

Carmen, gracias. Y yo que vi siempre a vuestra cordillera como un inmenso poema...