domingo, 27 de mayo de 2012

Profundidades




Y cabalgamos sobre las olas
y el interior del piélago
fue nuestro
y supimos que aún quedaba tanta sal
entre nuestros dedos
y que no había fondo
porque nosotros dos
huidos de lo usual
al habitarnos
habitábamos las entrañas del océano.




(Foto. Francesca Woodman)

12 comentarios:

Fernando Sancho dijo...

Algún día he visto un agua similar asomándose a la ribera plutónica de mi escondite. Saludos

loba dijo...

Fernando. En esos piélagos solemos concidir muchos...Saludos.

EMANUEL. dijo...

porque nosotros dos
huidos de lo usual... hermosa entrada

loba dijo...

Agradecido por tu paso y por tu opinión. Vuelve cuando gustes, Emanuel.

Elcaligrafista dijo...

Habitando lo inhabitable...

mi beso.

loba dijo...

Todo es tan posible, Caligrafista, todo. Gracias.

genetticca dijo...

Sin fondo tampoco hay superficie. Pero en ambos casos habitarse en otro es desprenderse del fondo y de la superficie.

Bello.

loba dijo...

Una cierta manera de trascenderse materialmente también, ¿no? ¿O solo metamorfosis? Vieja aspiración de los amantes...Gracias por comentar, Genetica.

Patricia 333 dijo...

huidos de lo usual
al habitarnos
habitábamos las entrañas del océano

Hermoso . . .

loba dijo...

Se agradece, Patricia, que compartas esta sensibilidad que trasladan las palabras.

mailconraul dijo...

Sabes dar esa precisa profundidad a los versos que nos haces habitar, huidos de lo usual, para detenernos en la esencia contemplativa.
Comprendo esa alegoría del amor que nos muestras como un ideal; ya que la pasión, comprendida de esa manera, pocas veces se revela en su totalidad.

loba dijo...

Mail. Naturalmente, la pasión es secreto de sumario personal de cada uno. Las palabras son aproximaciones. El ideal no es nada al lado de lo que se puede vivir realmente, dure lo que dure cada encuentro, con la persona amada.

Gracias por transmitir tu percepción.