lunes, 21 de mayo de 2012

Electricidad





Te ha sorprendido la tormenta del atardecer
justo cuando te llegabas a aquel verso de Archipelagus
                            presto ya busca su casa, mas luego ya ruinas contempla,
                            tristes escombros, el hombre; solloza la esposa en su cuello
la luz se ha ido y ha llegado hasta mis oídos un grito
¿eras tú o fueron los versos los que me reclamaron?

Ha sido una excusa, la tarde oscurecía antes de tiempo
a tientas me has buscado
entre los aposentos de la distancia y del deseo
a tientas no
la intuición guía nuestros movimientos inquietos
y al sujetar mis dedos urentes
lo has dicho con voz tonante:
                            acógeme tormenta, descarga sobre mí
                            tus años apagados
y así entramos lentamente en la noche refugio
donde la luz espera a ser prendida
a golpe del sílex maleable de nuestros cuerpos.



(Foto. Martin Stranka)


8 comentarios:

Señorita Demakrada dijo...

y la llama será enorme...

Elcaligrafista dijo...

Cuando el atarcer adelanta su caía, la noche es estallido...y el recuerdo un silencio

mi beso.

Carmen Troncoso dijo...

Acogeme tormenta, me ha fascinado esa frase, desde mi rebeldia, le grito al viento, al tiempo, a la lluvia y al final el tiempo responde, un abrazo, tus versos son eléctricos verdaderamente,

loba dijo...

Seño: todo lo que la energía dé de sí...

loba dijo...

Caligrafista: narración explícita, me gusta.

loba dijo...

Carmen, al menos me recorre esa turbulencia, lo reconozco, no tengo inconveniente en reconocerlo.
Uno es parte de los elementos.

Gracias mil.

CKAldrey dijo...

Excelente, me encantó.

loba dijo...

CKAldrey, Karin. Agradezco tu comentario. Sigue merodeando.