domingo, 4 de septiembre de 2011

Atrapado




Ese puño invisible que descargas
con el coraje de la ira
hace arder mis vísceras.
Aquí, atrapado en mi oscura prisión
lo hago mío.
Como todo lo que llega de tu mano.
Aunque haga daño
sé que es tuyo y me posee
irrenunciablemente.



(Foto. Jorge Molder)

8 comentarios:

Luis Nieto - 'Papelylápiz' dijo...

Mientras se ame a alguien, se le pueden tolerar ciertas "cosillas" ¿verdad? :-)

Xavi dijo...

Sí, los guantazos se recuerdan más que las flores.

loba dijo...

Luis, se le pueden tolerar muchas, claro.

loba dijo...

Xavi, no todo tiene que ser guantazos ni flores.

Lo li ta dijo...

Lo peor es cuando ese puño se cierra y dentro de él, nuestro estómago...

don vito andolina dijo...

Hola,preciosas letras van desnudando lentamente la integral y pura belleza de este blog, si te va la palabra elegida, la poesía,te invito al mio,será un placer,es,
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
gracias, buen día, besos numantinos...

loba dijo...

Lo li ta
Cuánta razón te asiste. Y con nuestro estómago parece que se nos cerrara la esperanza.

Gracias.

loba dijo...

Gracias, Don Vito, pásate cuando gustes.