martes, 22 de febrero de 2011

Perfume




Tu palabra
tan sutil como un perfume
solo percibido por el inquieto destino
que soy
y en ella me envuelvo cuando no estás
cuando no estoy
y en ella me reconforto cuando quiebro
yo siempre naciendo
yo siempre pidiéndote más
exigiéndome
como si fuera un desterrado en busca de la inalcanzada tierra
prometida
en la que tú me vas ubicando 
pacientemente




(Foto. Diana Blok)

4 comentarios:

Carmen Troncoso dijo...

Que buen ritmo en tus poemas, me gustan mucho. Un saludo.

A. dijo...

Una belleza. Es difícil dejar de leerte.

¡Saludos!

Ana.

loba dijo...

Carmen. El ritmo que no cesa. ¿Cómo poner puertas al campo de lo que bulle dentro de uno?

Gracias por pasar, bienvenida.

loba dijo...

A. Me sacas colores. Te dejo seguir leyendo. Y siempre seré sensible a los comentarios. Admito incluso el castigo.

Buena noche.