martes, 7 de junio de 2011

Avidez




He soñado con tu boca.
Me daba de beber.
Al despertar tenía los labios resecos
y agrietados.

No fue suficiente
o tenía mucha sed.



(Foto. Eric Kellerman)

12 comentarios:

emmagunst dijo...

No fue suficiente.
No fue un sueño.

loba dijo...

O fue un sueño inconcluso.
O no fue un sueño
sino un espacio al que le faltó tiempo.

desnudamentehumana dijo...

el deseo es ardiente
no es fácil de apagar esa sed
ni siquiera en sueños.
saludos

Noelia Palma dijo...

no fue un sueño, definitivamente...

Chus A. dijo...

Me gusta el diseño y me gustan tus palabras de paso corto y mirada al frente. Sigo leyendo.
Saludos !

loba dijo...

Desnudamentehumana. Coincido en tu criterio. A veces quema, pero edifica interiormente también.

Gracias por entenderlo.

loba dijo...

Noelia. El deseo penetra más allá de la conciencia; vivirlo en sueños es grandioso, créeme.

loba dijo...

Y tomo nota de tus percepciones, respecto al diseño y al estilo. Ya debes saber, éste sale según días. Gracias por tu opinión.

Saludos.

Camino a Gaia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Camino a Gaia dijo...

Quiero conocer la ventana
doblegada a los goznes
del espíritu del viento.
Es de noche
y me crece en los besos
la piel
de la sal
de mi sed.

loba dijo...

Ah, el espíritu del viento. Aquella levedad que nace del interior de nosotros mismos.
Y deviene impetuoso.

garrulo dijo...

No fue suficiente
y sin embargo sacié mi sed
despertandome con los labios resecos
!Que sed¡.