sábado, 2 de junio de 2012

Penetrante




Descenderé hasta tu cáliz
desde donde creces envuelta
en pétalos de rocío
y no saldré jamás de su aroma de primavera
sino para dejarme cubrir
como amante irrenunciable
por tu honda mirada.



(Foto. Leonard Nimoy)


18 comentarios:

Señorita Demakrada dijo...

Muy apropiada la foto, no puedo dejar de mirarla...

Amanecer Nocturno dijo...

Estamos siendo plantas y flores. Me alegro.

EMANUEL. dijo...

hermosa foto y hermosa reflexión

Elcaligrafista dijo...

Esconderse en la mirada para sentir el perfume de todo lo que coloniza: la primavera

mi beso.

Tranquilino González dijo...

Esa mirada es lo que pesa...

Fran dijo...

Y compartir el aleteo de las mariposas en tus pupilas...

bsos

loba dijo...

Señorita, otro tanto me pasaba a mí. Me vino a pelo de la idea.

loba dijo...

Amanecer, más vale que no perdamos esas referencias. Yo también.

loba dijo...

Emanuel se agradece tu comentario breve pero generoso.

loba dijo...

Caligrafista, en efecto la mirada proporciona escondites sorpredentes.

loba dijo...

Tranquilino, no cabe duda de que no hay mirada leve. Es un escudo.

loba dijo...

Fran, recuerda que las pupilas no tienen fondo...

Rodolfo Serrano dijo...

Y no saldre jamás...
No salir nunca

loba dijo...

Coincido contigo, Rodolfo S. Sentirse ubicado en tan inmensa ubicación.

acróbata dijo...

Me gusta como escribes.

Saludos.

loba dijo...

Se agradece tu coment, Acróbata, para aquí cuando desees.

Saludos.

xiana dijo...

Impresionante. Sencillo, conciso, esencial. Me gusta

Saludos y felicidades.

loba dijo...

Vaya, qué grato lo que dices. Me hace pensar esa opinión. Bienvenida, Xiana.

Saludos.