domingo, 20 de mayo de 2012

Disolución






Esperabas de mí solo un murmullo
pero extendí mi voz
estrujé todas las palabras
que tuve al alcance
te las ofrecí
y en ellas nos ungimos
transidos de brasa y sal
hasta caer disueltos
por la última herida de placer.



(Foto. Katia Chausheva)


14 comentarios:

EMMAGUNST dijo...

se extraña eso...

Fernando Sancho dijo...

Transidos. Hambre?

Que buena elección de palabras. Saludos

Amanecer Nocturno dijo...

Duele mucho.

Señorita Demakrada y El Objetivo Crítico dijo...

ESCUECE. Te sigo, habló la Señorita

El Joven llamado Cuervo dijo...

Eso es lo que nos pasa...

loba dijo...

Emma, hacer del extrañamiento un entrañamiento.

loba dijo...

No fueron en el principo las palabras, Fernando, sino la necesidad. Gracias por tu estima.

loba dijo...

Amanecer, si lo miras por el lado de las propiedades autocurativas será otra cosa.

loba dijo...

Señorita D. Dicen que el escozor es síntoma de que nos sobreponemos.

Gracias por seguir.

loba dijo...

Eso es parte de lo que nos pasa, Jovencuervo. No está mal, aún debe pasarnos más.

Carmen Troncoso dijo...

... es muy sensual...

loba dijo...

...sí, lo es, Carmen

Elizabeth Pineda G dijo...

Ofrendar toda palabra, las heridas dignas de colección...
Voy disfrutando mucho (demasiado) tu blog...

loba dijo...

Elizabeth, disfrutar es sano. No te importe. Gracias.