miércoles, 1 de febrero de 2012

Permanencia



Ni las nieblas
          ni la ausencia
                   ni la distancia
suponen óbice alguno para desviarme de ti.
Lo verdadero
es aceptar el flujo de la lluvia.
Las nubes no pueden engullir jamás
el terco rostro de la luna.
Lo permanente late en nuestra complicidad.
Nos hemos refugiado
          en aquella guarida de arbustos
y zarzamoras
donde nos estuvimos amando de niños
sin saberlo todavía.



(Foto. Antoine d'Agata)

      

6 comentarios:

M.Flores dijo...

He leído varios de tus poemas, me gustaron mucho. Tienen fuerza y hondura. Creo que me quedaré por aquí.
Saludos desde Granada.

loba dijo...

Gracias por pasar, M.Flores. Recorre este territorio cuando quieras y con libertad.

Saludos.

€_r_i_K dijo...

Saber que existe es suficiente,
de nada sirve el maquillaje, para saber lo obvio...

Salu2ssss.....

loba dijo...

Erik, y así es. Pero lo obvio debe ser afirmado, no obstante. Saludos.

Leni dijo...

Nada nubla esa permanencia si se acepta esa verdad.
El final es impactante

Besos

loba dijo...

Eres positiva, Leni, eso se agradece en tiempos complicados. Ese final huele a memoria.

Abrazo.