lunes, 27 de febrero de 2012

Inmersión


Me empequeñeces
              cuando te despliegas
y al paso de la convulsión que evoca nombres
              la mar profunda
                                     el valle hundido
                                                            los viejos huracanes
no quiero ponerme a salvo
              para qué sobrevivir
si la belleza es esto
el arrebato que te abre y te revela
              y degusta mi mirada
de adolescente
perdido
              hasta bañarla enardecidamente
con la espuma de tu húmeda salinidad



(Foto. Antoine d'Agata)

20 comentarios:

Mercedes Ridocci dijo...

¿para qué ponerse a salvo de tan hermoso arrebato?

Poema de una gran fuerza expresiva.

Un abrazo.
Mercedes.

RECOMENZAR dijo...

Te encontré de casualidad
bellas letras

El Joven llamado Cuervo dijo...

Con esa imagen me abismo...

Amanecer Nocturno dijo...

¡Locura de foto! Da un extraño sentido al texto.

Un beso.

loba dijo...

Mercedes, mejor no ponerse a salvo. Gracias por tu opinión.

loba dijo...

Recomenzar. La casualidad (el azar) mueve el mundo, y por lo tanto las palabras y las lecturas.

loba dijo...

Joven, imágenes sobre imágenes...nos perdemos en ese abismo, es obvio.

loba dijo...

Amanecer, extraño o complementario setndio, me parecía.

Ina dijo...

Pues para vivir así, yo vivo.

loba dijo...

Ina, buena elección. Náufragos de la belleza y del goce aunque perezcamos en ellos.

josep dijo...

Bellas letras que encontré por casualidad y ahora no puedo parar de leer así que me quedo en tu casa si me lo permites a disfrutar
de estos bellos poemas.
Un saludo.

loba dijo...

Disculpa, Josep, mi retraso en responderte. Espero no te resulten indigestas. Si tienes valor de leerlo todo aceptaré con mucho gusto tu opinión crítica al respecto. Me sirve.

Cordialmente.

Fernando Sancho dijo...

Hola, no es lo mismo sentir o amar que componer versos. Loba, gracias por TANTO.

loba dijo...

Fernando, no es algunas veces, pero anda por el mismo camino.

Estimula tu comentario, ¿sabes?

Fernando Sancho dijo...

Hola, en los poemas que aparecen en tu blog, se puede adivinar como juegas con la varita de remover la serpentina de palabras y no te dejas arrastrar por los sentimientos. Catulo hace dos mil años, jugaba a esto con el ratón de Julio César. Tus versos, y sobre todo tus poemas, aunque hablen de los sentimientos o del amor, no quedan mancillados de ellos.

Elcaligrafista dijo...

Cuando el deseo amenaza no hay donde ponerse a salvo....

mi beso.

loba dijo...

Pero los sentimientos tientan, Fernando. No obstante lo que me dices me está haciendo pensar mucho. Te lo agradezco.

loba dijo...

Salvo en el propio deseo, Caligrafista.

Fernando Sancho dijo...

La poesía es intemporal. Y sé que tientan, pero es tu forma de ocultarlos bajo la maleza lo que llama mi atención. Descubrir los potenciales sensoriales de esos caligramas.
Me gusta tu vara. Saludos.

loba dijo...

Te escucho atentamente, Fernando Sancho. Medito lo que dices.